Al parecer, Porsche fabrica unos faros tan
buenos, tan eficientes en su consumo, tan duraderos y tan bien
estancados que
los hace perfectos para instalarlos en los cultivos interiores o
invernaderos caseros de marihuana.
La policía holandesa ha llegado a esta conclusión después de una reciente
oleada de denuncias de robos
de faros de estos coches, porque en esas tierras el cultivo particular
de la planta está muy extendido. Y se venden como rosquillas por
internet, porque en la factura de la luz apenas se nota y rinden de
maravilla. El fenómeno está en pleno apogeo y la tendencia es una curva
ascendente,
miles de aficionados a esta peculiar jardinería se están rindiendo a los beneficios de la ingeniería alemana.
El problema que tienen los propietarios de Porsche Panamera, Cayenne y
911 es que la marca ha diseñado demasiado bien los grupos ópticos.
Están pensados para que
se puedan extraer muy rápidamente
por medio de un sistema de raíles. Así, cuando llega la hora de
reemplazarlos o de repararlos, el tiempo que se pierde en el taller es
insignificante.
Es un gran avance para el sector de la postventa y mecánica, y sobre
todo para alguien con los dedos largos y bien entrenados. Un buen
profesional del pillaje sólo necesita un destornillador y
menos de un minuto para dejarte ciego el Porsche. Según el modelo, el precio que tu compañía de seguros tendrá que pagar estará cerca de los
mil euros por cada óptica.
Para los aguerridos cultivadores está fuera del alcance una inversión
así, pero si las puedes conseguir por setenta u ochenta euros, es un
negocio redondo. Y no digamos si eres un manitas y sustraes tú mismo los
faros con coste cero. Después,
con un pequeño transformador, ya tienes una fantástica luz blanca que te va a durar miles de horas. Y las plantas tan contentas y saludables…
Fuente: motorafondo.net